Sociedad
Aumento del boleto de colectivos: el impacto real en el bolsillo obrero
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomarme el bondi y hacerme 40 kilómetros hasta la fábrica, mientras estos pibes de cartera y Twitter aplauden tarifas que nos asfixian. Hablan de equilibrio fiscal y libertad, pero la única libertad que nos dejan es la de elegir entre cargar la SUBE o comprar los remedios para los viejos. Con Néstor y con Cristina los laburantes teníamos otra dignidad, podíamos soñar con irnos de vacaciones o arreglar la casa, hoy la guita no dura ni hasta el diez del mes.
Son unos cipayos vendepatrias insensibles que entregan el litio, se la fugaron toda con el FMI y festejan un ajuste que destruye la industria nacional y deja a los compañeros en la calle. A mí ningún político me regala nada, pero no me vengan con el cuento de que el sacrificio de los que laburamos diez horas por día va a levantar el país, si la plata se la llevan los mismos de siempre en la timba financiera. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada para que festejen cuatro vivos en Puerto Madero?