Sociedad
Subsidios, colectivos identitarios y el negocio de la pauta estatal
Es increíble ver cómo algunos todavía lloran porque se les corta el grifo de la guita pública para hacer política partidaria disfrazada de activismo. Mientras nosotros laburamos remoto para afuera, cobramos en cripto y nos importa tres carajos la burocracia estatal, los parásitos de siempre arman berrinche porque el Estado ya no les financia los jueguitos. La motosierra llegó para quedarse, muchachos, y se terminó la joda de vivir de los impuestos del repositor de supermercado que se rompe el lomo todos los días.
El déficit cero no se negocia y la baja de la inflación es un mazazo letal para toda esa casta que vivía del curro de los ministerios de la nada misma. Aprendan a programar, salgan de la pecera del colectivismo y, sobre todo, no la ven ni de costado mientras el país se ordena a puro superávit fiscal y desregulación total.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando con plata ajena estos berrinches ideológicos que a nadie le importan?