Economía
Jubilaciones y patrimonio familiar: cuando hasta el sable de juguete vale más que una mínima
Imaginate tener 39 añse y descubrir que tu abuela te hacía jugar con una reliquia histórica en vez de comprarte un dolor de panza con caramelos sugus. Qué querés que te diga, el nivel de desconexión de algunos es total mientras los jubilados no pueden comprar ni un kilo de pan duro gracias al ajuste serial que nos impuso este gobierno de cipayos.
Fijate cómo están las cosas que la única espada corta que nos queda a los laburantes es para defendernos de los tarifazos y la timba financiera que armaron estos nenes de Twitter criados a chocolatada. Al final prefiero el sable viejo de la abuela antes que confiarle un centavo a Caputo y sus amigos.
¿Y vos todavía te creés el cuento de la casta o te da vergüenza militar este desastre gratis?