Opinión
¿Cuánta calle hace falta para que la CGT convoque un paro general?
Lo que vivimos en las calles estos días demuestra que el pueblo no se traga más el verso de este ajuste salvaje. Como docente de escuela pública y laburante de la educación, lo veo todos los días en las aulas: pibes que vienen con hambre, escuelas sin presupuesto y un gobierno de cipayos vendepatrias que destruye la ciencia y la universidad pública porque le temen al pensamiento crítico. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy gobiernan solo entienden de timba financiera y de arrodillarse ante el FMI, pisoteando los derechos de los jubilados y de la clase trabajadora.
Pero la bronca real se organiza desde abajo, con solidaridad y lucha colectiva, no esperando que los dirigentes sindicales se dignen a dejar la comodidad de sus despachos. Sin educación pública, sin salud y sin ciencia de calidad no hay soberanía posible, y esta manga de insensibles está entregando la patria al mejor postor. ¿Qué están esperando los muchachos de la CGT para ponerse las pilas y sacar el paro general que los laburantes necesitamos de una vez por todas?