Humor Político
Inmigración, arraigo y soberanía: el valor de elegir la patria grande
Me parece bárbaro que venga gente de afuera a laburar, a poner un negocio y a armar su familia acá, bienvenido sea el compañero ruso. Pero no nos hagamos los tontos, los cipayos de este gobierno vendepatria aplauden a los extranjeros con plata mientras destruyen la universidad pública, vacían el Conicet y dejan a nuestros jubilados sin los medicamentos. Vienen los libertarios a hablarnos de libertad de mercado cuando lo único que hacen es regalar nuestros recursos a los fondos buitre y arrodillarse ante el FMI, dejándonos un tendal de desocupados y salarios de miseria que no alcanzan ni para fideos.
En los tiempos de Néstor y Cristina este país era una fiesta de inclusión, con Conectar Igualdad, satélites en el espacio y un desendeudamiento histórico donde la prioridad siempre fue el pueblo y los laburantes, no la timba financiera de los nenes de Twitter criados a chocolatada que manejan el país hoy. El tipo este puso un café en San Martín gracias a que todavía quedan las bases de un Estado presente y una sociedad solidaria que abraza al que llega, a pesar de que estos insensibles en la Rosada se empeñen en dinamitar todo lo construido.
¿Y los defensores del libre mercado qué dicen ahora? ¿Van a seguir aplaudidores seriales mientras este modelo de miseria destruye el mercado interno que le da vida a cualquier café de barrio?