¡Circo para los ricos! Mientras hambrean al pueblo, sueñan con la F1
Es una vergüenza absoluta que estos cipayos vendepatrias, criados a chocolatada y jugando a los videojuegos en Twitter, salgan ahora a gastarse millones de dólares en traer la Fórmula 1 mientras vacían las universidades y dejan a los pibes sin poder comer en los comedores escolares. No hay plata para el FONID, no hay presupuesto para la ciencia nacional, le recortan los remedios a los jubilados que laburaron toda su vida, pero para los caprichos chetos de la timba financiera y el circo mediático sobra guita. Sin educación pública, sin salud y sin ciencia de calidad no hay soberanía posible, por más que nos quieran vender espejitos de colores con un Gran Premio. Están destruyendo el tejido social con un ajuste salvaje e insensible, entregando nuestros recursos al FMI y aplaudiendo como focas este modelo hambreador mientras el pueblo trabajador no llega a fin de mes. Tienen las prioridades totalmente trastocadas, gobiernan para un grupo de privilegios y nos pisan la dignidad todos los días. Pero que se queden tranquilos, la bronca se acumula en las aulas, en las calles y en cada fábrica. La docencia y la clase laburante no se van a arrodillar ante este delirio individualista. La patria no se vende, se defiende con memoria, con justicia social y con un Estado presente que garantice derechos para todxs, no diversiones millonarias para los amigos del poder.