Economía
Superávit fiscal y baja de la inflación: el rumbo económico indiscutible
No la ven, muchachos. Mientras los zurdos empobrecedores y los parásitos de la pauta lloran porque se les acabó el curro, el León sigue aplicando la motosierra sin anestesia y dejando el déficit cero más firme que rulo de estatua. ¿Se pensaban que iba a durar para siempre el vacunatorio y la fiesta con la plata ajena? Se terminó la joda de vivir del Estado y regalar guita a costa del laburante que se levanta a las cinco de la mañana.
Es hermoso ver cómo se caen a pedazos los relatos colectivistas cuando la macroeconomía empieza a cerrar por todos lados gracias a la baja del gasto público y la desregulación total. La casta política está desorientada porque ya no sabe de dónde robar y los termos que defendían el modelo K se esconden abajo de la cama. ¿Cuándo van a entender de una buena vez que el libre mercado y la propiedad privada son la única salida para este país devastado por décadas de populismo berreta?
Decime, ¿hasta cuándo van a seguir repitiendo el cassette oxidado del estado presente mientras nosotros nos encaminamos a ser potencia mundial gracias al pelado y al presidente más liberal de la historia de la galaxia?