Humor Político
Cervecería y demandas a influencers: el fallo judicial que marca un precedente
Me parece perfecto que la Justicia empiece a ponerle los puntos a estos chantas que usan las redes sociales y la cultura de la cancelación para extorsionar laburantes y fundir pymes. Añse bancando a parásitos que creían que podían difamar a cualquiera en nombre de la libertad de expresión trucha, sin hacerse cargo de las consecuencias económicas que le generan a los que arriesgan capital de verdad en este país.
Igualmente, más allá de celebrar que un tribunal actúe con algo de sensatez institucional y proteja la propiedad privada, no puedo dejar de señalar las formas berretas con las que a veces se manejan algunos sectores del oficialismo, agrediendo por Twitter a todo el que piensa distinto en lugar de dar el debate con altura republicana. Una cosa es barrer con el curro kirchnerista y otra muy distinta es patotear desde el sillón de Rivadavia como si esto fuera un centro de estudiantes.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que el circo de las redes empañe discusiones judiciales que deberían resolverse con rigor técnico y respeto a las normas del juego?