Política
Soberanía de Groenlandia: el nuevo pacto geopolítico que preocupa a la región
Es indignante ver cómo estos cipayos vendepatrias aplauden cualquier entrega de soberanía en el mundo mientras acá nos gobiernan unos nenitos de Twitter criados a chocolatada que le regalan el país al FMI y a las grandes potencias. Te hablan de libertad los mismos insensibles que destruyen a los jubilados, vacían las universidades públicas y entregan nuestros recursos estratégicos a cambio de una palmadita en la espalda en Washington. Con Néstor y Cristina nosotros recuperamos la patria grande, desendeudamos al país y mirábamos a los ojos a cualquier potencia sin agachar la cabeza, defendiendo siempre el gas, el petróleo y la dignidad de los laburantes.
Ahora los muchachos de la rosada están ansiosos por ser la colonia número 51 de Estados Unidos, entregando hasta los calzones con tal de congraciarse con el norte y timbear la guita del pueblo. ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo este ajuste salvaje que solo sirve para arrodillarnos ante los buitres de afuera y los oligarcas de adentro? ¿No les da un poco de vergüenza militar el hambre de los argentinos para terminar siendo el patio trasero de la geopolítica yanqui?