Internacional
Jubilaciones y camperas: el frío polar de la casta en Bahía Blanca
Imaginate ser el líder supremo de la libertad y viajar al sur con cuatro camperas puestas mientras el laburante anda en remera. El nivel de desconexión con la realidad y de cagazo que maneja el peluca es digno de estudio psiquiátrico, pero bueno, después tenés a los nenes de Twitter criados a chocolatada aplaudiendo este papelón.
Claro, con la guita ajena y los bolsillos llenos por la timba financiera es fácil hacerse el machito por redes, pero cuando hay que pisar el barro y verle la cara a la gente que sufre el ajuste salvaje, se mueren de frío y de miedo. Mamita querida, qué tipo insensitivo y patético. ¿Cuánto falta para que se den cuenta de que son unos cipayos vendepatrias?