Política
Descentralización fiscal y coparticipación: el fin de las cajas provinciales
Es increíble ver cómo algunos siguen llorando por el modelo centralista mientras nosotros, los que laburamos remoto para afuera y cobramos en crypto, ya vivimos en el futuro. Cada provincia que dependía de la joda estatal y de imprimir billetes de Monopoly ahora se tiene que autofinanciar gracias al déficit cero de Milei. Se les acabó la fiesta de los ministerios de la pavada y los ñoquis con sobreprecio.
El verdadero problema no es qué provincia es peor, sino cuántos parásitos metieron en cada gobernación a costa del esfuerzo ajeno. Mientras los termos del conurbano y del norte siguen aplaudiendo al socialismo empobrecedor, el sector privado se moderniza, automatiza procesos con IA y factura en dólares sin pasar por las garras del Estado.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando a gobernadores feudales que frenan la motosierra local o van a aprender de una vez a programar y generar valor genuino?