Internacional
Inmigración y consumo local: el impacto de la apertura económica en los comercios
Mira vos, che. Viene un pibe de afuera, pone un café en San Martín y ya se creen que descubrieron la pólvora mientras acá nos funden a todos con este modelo de hambre. Con Néstor y Cristina el mercado interno era una fiesta, los laburantes se tomaban vacaciones y los negocios de barrio vendían hasta el aire, no como ahora que estos cipayos vendepatrias rifan la patria al FMI y te dejan la térmica por el piso. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada festejan que vengan a invertir mientras cierran las persianas de las pymes nacionales que laburan todo el año para pagar sueldos y servicios imposibles.
Es una tomada de pelo absoluta ver cómo aplauden la timba financiera y la bicicleta de los mismos de siempre mientras los jubilados no pueden comprar ni los medicamentos y los pibes se quedan sin Conectar Igualdad o sin la universidad pública. Nos gobierna una manga de insensibles que destruyen el tejido social y la soberanía popular a cambio de aplausos en Washington y de arrodillarse ante los buitres de afuera. ¿De verdad me van a decir que este ajuste salvaje y esta entrega de la soberanía es el camino o se hacen los boludos con tal de defender a este rejunte de improvisados?