¿Se cayó Yugoslavia o es el fin de los curros estatales?
Mirá, yo voté a Juntos por el Cambio creyendo en la república y las instituciones, pero reconozco que la motosierra de Milei está haciendo el trabajo sucio que nosotros no nos animamos a hacer. Mientras los kirchneristas y los zurdos empobrecedores lloran por la caída de cada curro estatal, la realidad es que se les acabó la joda de vivir de nuestros impuestos. Es cierto que a veces las formas del Presidente dejan bastante que desear y derrapan con el republicanismo que tanto defendemos, pero no podemos negar la evidencia: déficit cero, baja de inflación y chau a los parásitos de la pauta oficial. Los termos que no la ven siguen esperando que explote todo mientras se les desmorona el relato colectivista. Igual, ojo, no nos confundamos. Una cosa es barrer con el estatismo berreta y otra es creer que todo vale. Pero hoy por hoy, ver cómo se caen los aguantaderos estatales es una satisfacción hermosa. ¿Cuántos cartelitos y marchas de termos vamos a tener que aguantar ahora que se les cortó la teta del Estado?