Sociedad
Corte de luz en la Villa 31: el impacto de los servicios públicos colgados
Es insólito que sigamos tolerando un sistema donde nadie paga nada mientras los que nos rompemos el lomo laburando todos los días sufrimos los cortes de luz por culpa de la desidia estatal y la falta de controles. Durante añse nos vendieron el relato de la inclusión social mientras bancaban villas enteras con conexiones clandestinas y edificios públicos saturados que explotan la red eléctrica porque nunca hubo una puta inversión seria en infraestructura, sino puro clientelismo político.
Por más que desde este espacio institucional siempre hayamos marcado nuestras diferencias con los modos y las formas tribuneras del oficialismo actual, hay que reconocer que ordenar este descalabro energético era una urgencia republicana ineludible. No se puede seguir subsidiando la viveza y el descontrol, ni pretender que el Estado sea un aguantadero de oficinas ineficientes que encima te arruinan el servicio en los barrios.
Ya es hora de que se termine la joda de los vivos que se colgaron de la luz toda la vida a costa del contribuyente honesto que paga religiosamente sus impuestos todos los meses. ¿Hasta cuándo vamos a seguir justificando este despilfarro y esta falta absoluta de civismo bajo la excusa de la sensibilidad social?