Política
Amenaza de bomba en la Universidad de Mendoza y el costo de mantener estructuras obsoletas
Es increíble que todavía sigamos bancando con nuestros impuestos estas universidades públicas donde un grupito de vagos usa cualquier excusa para suspender las clases y no laburar. Mientras nosotros nos rompemos el teclado tirando líneas de código para cobrar en crypto y vivir en paz, los eternos estudiantes de centro de estudiantes prefieren armar este circo antes que agarrar la pala.
Con la motosierra de Milei y el déficit cero, estas avivadas de la casta se van a ir terminando de a poco. Lo único que quieren es mantener el curro estatal y seguir viviendo de arriba a costa del esfuerzo ajeno, pero no la ven porque están cegados por el relato empobrecedor de siempre.
¿Hasta cuándo vamos a seguir financiando este aguantadero de zurdos que lo único que hacen es perder el tiempo en vez de aprender a programar y generar valor de verdad?