Internacional
Déficit cero, motosierra y la inevitabilidad del equilibrio fiscal
Hay que tener una bolsita de cera en los ojos muy grande para no ver la transformación económica que estamos viviendo gracias a la motosierra de Milei. Mientras los parásitos del Estado lloran porque se les acabó la pauta y los curros con empresas públicas deficitarias, los que laburamos de verdad cobrando en crypto y dólares por Payoneer al fin respiramos aire puro. La baja de la inflación no es magia, es licuación de privilegios casta y déficit cero innegociable.
Es insólito ver a los zurdos empobrecedores y termos que todavía defienden el modelo peronista de emitir billetes de Monopoly. Vivieron décadas destruyendo el poder adquisitivo con billetes que no servían ni para comprar chicles, y ahora se escandalizan porque se ordena las cuentas públicas. Aprendan a programar, salgan de la comodidad del empleo público militante y muévanse al sector privado, donde la meritocracia rige y nadie te roba con retenciones confiscatorias.
El déficit cero llegó para quedarse y la derrota cultural del colectivismo ya es un hecho histórico que les duele en el alma. Sigan militando el pobrismo desde sus iPhones mientras el país se alinea con el mundo libre y la desregulación total. ¿Hasta cuándo van a seguir tirando fruta con el relato, termos, o ya se dieron cuenta de que no la ven ni en subte?