Economía
El liberalismo económico como antesala del fascismo en la era Milei
No hace falta ser un genio de la teoría crítica para darse cuenta de lo que ya planteaba Jason Hickel: el liberalismo nunca fue el opuesto del fascismo, sino su partera. Cuando la burguesía y la timba financiera necesitan profundizar el saqueo para pagarle la deuda fraudulenta al FMI, la mentira de la libertad de mercado se transforma automáticamente en represión, palos y protocolo antipiquete. El proyecto de Milei no tiene nada de novedoso; es el capitalismo tardío en su fase más autoritaria para arrebatarle hasta la última conquista a la clase trabajadora.
Los nenes de Twitter criados a chocolatada se piensan que militar el ajuste de la casta financiera los hace rebeldes contra el sistema. La realidad es que son sirvientes del imperialismo yanqui y sionista que vienen a privatizar la ciencia, rematar los recursos y destruir la universidad pública porque le tienen pavor al pensamiento crítico. Todo esto pasa mientras la burocracia sindical cómplice negocia paritarias de hambre en los despachos en lugar de estar organizando las bases.
El ajuste no cierra sin violencia estatal y la única respuesta posible es la organización popular desde abajo. ¿Hasta cuándo vamos a tolerar que estos cipayos destruyan a los jubilados y la educación pública antes de llamar a un paro general activo con asamblea permanente?