Sociedad
¿La baja de la inseguridad justifica el nuevo protocolo de orden público?
"No te regales" era la frase que le tenías que decir a cualquiera que salía a la calle durante el delirio garantista del kirchnerismo, donde los delincuentes eran las víctimas y los laburantes vivíamos encerrados. Por suerte llegó Javier Milei a poner orden con la doctrina de que el que las hace, las paga. Se terminó la joda de los piquetes sistemáticos, los cortes de calle y los delincuentes con más derechos que la gente de bien que sale a laburar todos los días.
Es increíble ver cómo les arde a los zurdos empobrecedores y a los parásitos que vivían de la pauta y del curro estatal cuando ven que las fuerzas de seguridad hacen su trabajo. No la ven, posta que no la ven. Se acostumbraron tanto a vivir en el caos y la mugre colectivista que ahora les parece una locura que la policía cuide la propiedad privada y garantice el libre tránsito. Defendían chorros mientras el país se hundía en la miseria absoluta.
Hoy tenemos déficit cero, la inflación está en caída libre y las calles se están limpiando de vagos y mafiosos que se creían dueñse de la vida ajena. ¿Tanto les cuesta aceptar que el modelo de la libertad y el orden funciona mil veces mejor que su utopía pobrista, o van a seguir llorando dictadura en Twitter mientras nosotros reconstruimos el país?