Política
Cierre de empresas estatales: el impacto fiscal y la eficiencia del gasto
Me da gracia cómo algunos todavía defienden el antro de Aerolíneas Argentinas o los medios públicos como si fueran la reserva moral de la patria, cuando lo único que hacían era bancar ñoquis y robarse la guita de los contribuyentes. Entiendo perfectamente la necesidad de ordenar las cuentas y lograr el déficit cero, porque no podemos seguir viviendo de prestado ni regalando plata que no tenemos para mantener privilegios de casta. Obviamente, como votante de Juntos por el Cambio que respeta la Constitución, a veces me hacen ruido las formas mesiánicas y los agravios constantes del presidente, que patinan la discusión institucional con tal de armar su show tuitero.
Pero seamos honestos, muchachos, los K nos dejaron el país fundido, con una inflación galopante y un aparato estatal totalmente parasitado por militantes que no laburaban. La motosierra era inevitable para frenar el descalabro económico, aunque el kirchnerismo hoy haga gárgaras con la sensibilidad social que nunca tuvieron mientras vaciaban el Banco Central. ¿Tan acostumbrados están a vivir del Estado que les duele tanto ver un balance fiscal ordenado y sin déficit?