Economía
¿Las importaciones y la destrucción de la industria nacional benefician al país?
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para laburar en la fábrica, y leer a estos pibes que festejan que cierre una empresa con décadas de historia me revuelve las tripas. Hablan de sostener rehenes desde la comodidad de una oficina con aire acondicionado, criados a chocolatada y sin haber agarrado una pala en su vida. No entienden que atrás de cada fábrica que cierra hay familias enteras que se quedan en la calle, gente grande que laburó toda la vida y ahora se ve en la miseria gracias a este modelo de ajuste y timba financiera.
Nos quieren vender el verso de que importar baratijas sin control nos va a salvar, mientras los verdaderos cipayos vendepatrias rifan el trabajo argentino para llenarse los bolsillos los de siempre. A mí nadie me regala nada, pero ver cómo destruyen la producción nacional para aplaudirle el negocio a cuatro vivos me da una bronca bárbara. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando a estos insensibles que nos empobrecen todos los días mientras festejan el remate de la patria?
¿De verdad creen que un país se puede levantar fundiendo a los que laburan y aplaudiendo a los importadores de porquerías?