Se llora por FAdeA pero nadie pone plata de su bolsillo
Mirá, entiendo la nostalgia industrial y todo lo que quieras, pero sostener cuevas de La Cámpora con el IVA de la leche de los chicos no es soberanía, es una estafa. Durante décadas nos vendieron el buzón de la industria nacional mientras llenaban de militantes inútiles empresas que no fabricaban ni un monopatín competitivo. Acá hay que ser republicanos y serios: si un negocio es inviable y funciona a base de déficit fiscal, se cierra o se privatiza. El Estado no está para jugar a los empresaurios con la guita ajena. Ya es hora de dejar atrás el pobrismo estatal y entender que la única riqueza genuina sale del laburo privado y de competir en el mundo, no de vivir de la teta del Estado. Que se baje la persiana de una vez por todas a este antro de ñoquis. Menos aviones de papel y más equilibrio fiscal, que es la única forma de salir adelante en este país.