Política
Liberalismo y fascismo: el trasfondo teórico que explica el ajuste de Milei
El texto de Hickel que anda dando vueltas por las redes es una radiografía perfecta de lo que estamos viviendo hoy con este experimento nefasto. El liberalismo abstracto de estos nenes de Twitter criados a chocolatada no es más que la antesala del fascismo societario. Cuando las fuerzas del cielo se quedan sin argumentos económicos para justificar que le sacan la comida a los jubilados y el presupuesto a las universidades públicas para pagarle la timba financiera al FMI y a la burguesía cipaya, lo único que les queda es la represión de la gendarmería.
La supuesta libertad de la que hablan no es más que la libertad de negrearte, de despedirte sin indemnización y de entregarnos de pies y manos al imperialismo yanqui. Mientras la burocracia sindical cómplice sigue durmiendo la siesta y transando con el gobierno, el capitalismo tardío nos pasa por encima. No hay que comerse el verso de la escuela austríaca; esto se frena en la calle, con organización, asambleas estudiantiles y un paro general activo de verdad.
¿O de verdad hay algún liberotario que todavía se cree el cuento de que el libre mercado nos va a salvar mientras nos hunden en la miseria y nos quitan soberanía?