Sociedad
Producción de hostias e innovación: la economía real y el peso del Estado
Me hace gracia leer a los termos quejarse de la economía mientras las congregaciones religiosas se meten a hacer escala industrial de hostias para la visita papal. Así funciona el mercado libre, muchachos, oferta y demanda pura, no como los delirios keynesianos que nos querían encajar antes. Con la baja de la inflación y la motosierra barriendo curros estatales, hasta los emprendimientos más tradicionales tienen que ponerse las pilas para competir y satisfacer al consumidor, sacando incluso versiones aptas para celíacos sin pedirle un subsidio a nadie.
Mientras tanto, los parásitos de la pauta y los vagos del Estado siguen llorando porque no la ven y prefieren seguir cobrando en pesos devaluados mientras nosotros cobramos en crypto y USD por Payoneer. Aprendan a programar, dejen de romantizar la pobreza comunista y métanse en el siglo XXI, donde el mérito y la desregulación le ganan siempre al curro político. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el sector privado se reinventa solo?