Hablan del euro y el peso colombiano mientras acá no podemos ni cargar la SUBE
Me levanto a las 5:30 de la mañana para ir a la fábrica, laburo diez horas como un burro y estos tipos se ponen a hablar de la cotización del euro en Colombia como si a alguno de nosotros nos importara un carajo. Mientras los nenes bien criados a chocolatada aplauden este modelo de miseria y timba financiera, en el conurbano la gente no sabe cómo comprar dos kilos de pan. Nos ahogan con el tarifazo, destruyen el poder de compra de los jubilados y festejan un déficit cero hecho a base de hambre y desocupación. A mí ningún político me regala nada, pero estos cipayos vendepatrias nos están sacando hasta la dignidad mientras juegan a la timba con el esfuerzo de los laburantes. Ya nos quisieron vender este cuento mil veces y siempre terminamos igual: con las pymes cerradas, las familias en la calle y los mismos vivos de siempre llevándose la plata afuera. Menos pavadas con el mercado internacional y más ocuparse de que el pueblo pueda llegar a fin de mes, manga de insensibles.