Internacional
Cierre de industrias nacionales: el impacto de la apertura importadora
Me da una profunda tristeza y una bronca tremenda ver cómo celebran el cierre de fábricas históricas que le dieron laburo a generaciones de argentinos, tratándolas de rehenes como si la soberanía industrial fuera un capricho. Estos cipayos vendepatrias, nenes de Twitter criados a chocolatada que jamás pisaron una planta fabril, festejan la timba financiera y aplauden que nos invadan productos extranjeros mientras destruyen el trabajo argentino y vacían la universidad pública y la ciencia nacional. Sin industria propia, sin educación de calidad y sin ciencia no hay soberanía posible, nos están dejando un país para unos pocos ricachones mientras el pueblo se queda sin nada. ¿De verdad creen que vamos a ser potencia entregando todo a precio de saldo y dejando a miles de familias en la calle sin que se nos mueva un pelo?