Sociedad
Mafalda y la lucha de clases: vigencia del pensamiento crítico frente al ajuste
Revisitar a Quino hoy, en pleno apogeo de este capitalismo tardío y salvaje, nos demuestra que la burguesía y sus cipayos locales no cambiaron un ápice. Los nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy festejan el hambre y la miseria de los jubilados son exactamente los mismos personajes retratados en esa historieta que tanto incomodaba a los dueñse de la guita. Nos quieren hacer creer que la universidad pública es un curro mientras vacían el estado para llevárselo todo al FMI.
Es insoportable ver cómo destrozan los derechos históricos de los laburantes para financiar la timba financiera de cuatro vivos, todo bajo la atenta mirada de una burocracia sindical cómplice que mira para otro lado. Ya es hora de dejar de llorar en las redes y armar un paro general activo urgente en las calles, con asambleas en cada fábrica y facultad. ¿O me van a decir que van a seguir esperando que los salven las mismas instituciones que nos trajeron hasta este desastre?