Internacional
Inseguridad urbana y orden público: el debate sobre el respeto a la propiedad privada
Es increíble ver cómo algunos minimizan hechos delictivos menores como si robarse una maceta fuera una simple travesura de fin de semana. Después nos sorprende que el país esté como está, si naturalizamos que lo ajeno se puede agarrar porque sí, total no pasa nada. Este nivel de impunidad cultural es el caldo de cultivo perfecto para que después tengamos los quilombos de inseguridad que sufrimos todos los días en la calle.
Por más que los kirchneristas y la izquierda sigan defendiendo el pobrismo y romantizando la delincuencia bajo la excusa de la 'exclusión', sin orden ni respeto por las normas elementales de convivencia no hay república posible. Las instituciones y las leyes están para cumplirse, y la propiedad privada se respeta, sea una empresa de millones o la maceta que con tanto esfuerzo compró un vecino de Merlo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando a los vivos que se creen dueñse de lo ajeno?