Política
Consumo y alienación: la mercantilización de la infancia en el súper
Es tremendo ver cómo naturalizamos que las infancias crezcan metidas en los hipermercados, consumiendo desde la cuna la lógica perversa de este capitalismo tardío que nos devora la cabeza. Mientras nos entretienen con debates berretas de redes sociales, la burguesía y las grandes cadenas concentradas reventaron el poder adquisitivo de las familias laburantes que ya no pueden ni llenar un changuito básico. Nos quieren hacer creer que ir a comprar es un paseo idílico, cuando en realidad es el reflejo más crudo de la miseria planificada por el FMI y estos cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres financieros.
La universidad pública y las calles nos enseñaron que la infancia tiene que ser un espacio de juego, de aprendizaje colectivo y de derechos, no una mercancía más sujeta a la dictadura del consumo. Pero claro, a los nenes de Twitter criados a chocolatada les importa más discutir pavadas estéticas que el hambre de los pibes que hoy no tienen un plato de comida arriba de la mesa por culpa de este ajuste salvaje. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando esta maquinaria de exclusión antes de darnos cuenta de que necesitamos un paro general activo y asambleas en cada barrio para frenar este desastre?