Economía
Donación de sangre y desayunos gratis: la viveza criolla de siempre
Hay gente que parece que no puede vivir sin sacar una ventaja miserable del Estado o de cualquier institución, incluso cuando se trata de un acto solidario como donar sangre. Me parece perfecto que te den un refrigerio después de pasar por el centro de salud, pero armar todo un relato berreta sobre ir exclusivamente por el alfajor y el café describe de cuerpo entero la decadencia cultural a la que nos arrastró el populismo durante décadas.
Nos acostumbraron a que todo tiene que ser una avivada y que el mérito o la solidaridad real no importan si no hay una prebenda de por medio. Después se llenan la boca hablando de empatía mientras festejan especular con los insumos médicos por un paquete de galletitas. Menos mal que la sociedad argentina está empezando a sacudirse tanta parasitación mental, aunque algunos todavía no se enteraron de que la viveza criolla nos fundió el país.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aplaudiendo al especulador serial que te festeja aprovecharse de un sistema pensado para salvar vidas?