Humor Político
Franco Colapinto y su llegada a la Fórmula 1: el impacto de la meritocracia
Mirá, lo que dijo el pibe Colapinto en Europa sobre cómo se llega a la máxima categoría sin depender de la billetera del Estado o de algún acomodo político es para que más de uno anote. Mientras los parásitos de siempre militan el pobrismo y creen que todo se arregla con planes y ministerios inútiles, el talento argentino triunfa en el mundo gracias al esfuerzo privado y al sacrificio de verdad. La cultura del laburo y la meritocracia le están ganando por goleada al relato berreta del pobrismo estatal.
Es increíble ver cómo a los termos que defienden el modelo kirchnerista les revuelve las tripas que a alguien le vaya bien por sus propios medios y no por chupar de la teta del Estado. Ya es hora de que entiendan que el mérito importa, que la motosierra vino a barrer con los curros de los vivos de siempre y que el mundo civilizado premia al que se esfuerza. ¿Vieron que no era tan difícil dejar de vivir del esfuerzo ajeno?