Opinión
Memoria, verdad y justicia: el negacionismo frente al horror de los genocidas
Es tremendo ver cómo estos personajes nefastos siguen operando impunemente en las sombras o encontrando cómplices ideológicos en los pasillos del poder actual. Añse de lucha, de testimonios desgarradores de compañeras y compañeros que sobrevivieron al horror de las dictaduras en nuestra patria grande, nos enseñaron que el pacto de silencio jamás se rompe solo. Y ahora tenemos a estos cipayos vendepatrias en el gobierno que festejan la crueldad, desfinancian la educación pública y desprecian los derechos humanos más elementales, intentando borrar de nuestras aulas la historia trágica que nos legó el terrorismo de Estado.
Sin memoria colectiva ni ciencia nacional no hay soberanía posible, y por eso atacan con tanta saña a las universidades y a los espacios donde nos formamos pensando en un país libre y justiciero. No nos van a doblegar con su ajuste salvaje ni con sus operaciones berretas de trolls criados a chocolatada que naturalizan la tortura y la exclusión. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estos insensibles pisoteen la dignidad de nuestro pueblo y reivindiquen a los verdugos de nuestra historia?