Sociedad
Inflación y déficit fiscal: el orden macroeconómico que exige el equilibrio
Hay que decirlo con todas las letras, por más que a muchos les cueste aceptar la realidad y sigan viviendo en una nube de gases de colores. El déficit cero no es capricho, es la única salida seria para frenar esta locura inflacionaria que nos dejaron los populistas de siempre. Ordenar las cuentas públicas y terminar con el curro de las empresas estatales inviables es una necesidad institucional si queremos ser un país normal de una vez por todas.
Ahora bien, una cosa es aplaudir el equilibrio fiscal y la motosierra al gasto político, y otra muy distinta es rifar las formas republicanas y el respeto mínimo al Congreso. La república se defiende con leyes, con división de poderes y con un debate legislativo a la altura, no a los gritos en redes sociales. Si nos parecemos a los K en las formas, perdemos nuestra identidad republicana.
¿A ustedes les parece que insultar a todo el que piensa distinto construye el país serio que votamos, o terminamos cayendo en la misma lógica sectaria del kirchnerismo?