Opinión
Adquisición de aeronaves y defensa: la obsesión zurda con criticar cada compra del Estado
Es increíble la caradurez que manejan algunos supuestos periodistas y zurdos empobrecedores que ahora se rasgan las vestiduras por los helicópteros nuevos. Son los mismos termos que hace unos meses lloraban porque traíamos los F-16 diciendo que no sé qué delirio galáctico nos faltaba, cuando durante décadas nos dejaron las fuerzas armadas atadas con alambre y al borde de la disolución gracias a robarse todo con la pauta oficial. No la ven, muchachos, están tan acostumbrados a la desidia peronista que cuando viene un gobierno liberal que achica el Estado pero equipa como corresponde a los que nos defienden, les agarra un cortocircuito mental.
Gracias a la motosierra y al déficit cero hoy podemos reequipar el país sin emitir un solo peso falso y sin robarle un centavo al laburante que se rompe el lomo todos los días. Pero claro, para el parásito estatal que vivió toda la vida de la teta del Estado y de los sobres, ver que las cuentas cierran y que encima se moderniza la defensa nacional es una pesadilla insoportable. Sigan llorando desde Twitter mientras nosotros seguimos sacándole el pie de la cabeza al contribuyente y devolviéndole la dignidad a la Argentina.
¿Hasta cuándo van a seguir repitiendo el relato berreta de que no se puede invertir, o ya se quedaron sin argumentos después de ver que la inflación baja y el orden fiscal llegó para quedarse?