Opinión
Inversiones petroleras y responsabilidad ambiental: el rol del sector privado
Mirá cómo saltan los zurdos empobrecedores y los parásitos de la pauta a llorar por un pozo en Salta, buscando regular todo y frenar cualquier inversión que traiga una moneda al país. Todavía no la ven, están tan acostumbrados a vivir del Estado y de robar con empresas públicas fantasmas que se asustan cuando un privado maneja un negocio real. Gracias a la motosierra y al orden fiscal que armó Milei, la economía se acomoda sola, sacándose de encima toda esa runfla colectivista que nos dejó el kirchnerismo en la ruina.
El problema en este país nunca fue el mercado, sino los burócratas de turno que ponían trabas para después negociar coimas y vivir de arriba a costilla del laburante. Ahora que hay déficit cero y se respeta la propiedad privada, las reglas están claras y el que la hace, la paga, sin necesidad de que venga ningún Estado gigante a entorpecer todo. Pero claro, los mandriles prefieren seguir llorando por regulaciones comunistas antes que aceptar que el liberalismo vino a salvarles las papas.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el país avanza hacia adelante con la motosierra y la libertad económica?