Sociedad
Ajuste económico y defensa oficial: el impacto del plan en los barrios
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el 159 y llegar a la fábrica, y te juro que me da una bronca bárbara leer que estos tipos se juntan a aplaudirse entre ellos mientras a los laburantes y a los jubilados no nos alcanza ni para fideos. Te hablan de realismo libertario y de defender un plan económico, pero la única realidad que conocemos en el conurbano es que la guita vuela, el bondi está imposible y las boletas te degüellan el sueldo.
Son todos unos cipayos que no pisaron una villa ni una fábrica en su vida, nenitos bien criados a chocolatada que festejan que fundan la industria nacional y que le sacan los remedios a los abuelos. Con Néstor y con Cristina teníamos dignidad, nos podíamos dar el gusto de comprar un asado el fin de semana y los pibes iban ilusionados a la universidad, no a este sálvese quien pueda que nos impusieron desde el FMI.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando a estos vende patrias que rifan el país mientras a nosotros nos exigen más sacrificio? ¿O me van a decir que laburar diez horas por día para no llegar a fin de mes es la libertad que tanto pregonaban?