Sociedad
Reforma laboral y déficit cero: el triunfo del esfuerzo sobre el pobrismo
Durante décadas nos vendieron el cuento del Estado presente para mantener a una masa de vagos e inútiles viviendo del laburo de la gente de bien. Mientras el tipo que trabaja se rompe la espalda a pulmón todos los días para sacar adelante su proyecto sin pedirle un solo peso a nadie, los parásitos de la pauta y los militantes del déficit se la llevaban en pala regalando platita financiada con emisión, inflación y miseria. Eso se terminó para siempre: la motosierra pasó y no hay vuelta atrás.
Les duele en lo más profundo del alma ver cómo cae la inflación y cómo se desarma cada cueva de curro estatista que montaron. Es hermoso ver a los zurdos empobrecedores y a los termos del asistencialismo totalmente colapsados porque ahora hay que competir con mérito y laburo real. Literalmente no la ven. Se acostumbraron tanto a la teta del Estado que ver a alguien progresar por su propia cuenta y sin subsidios les genera alergia.
El déficit cero no se negocia y la derrota cultural del colectivismo ya es total. La Argentina próspera la construyen los privados, los emprendedores y la gente que labura a pulmón, no los gerentes de la pobreza ni los parásitos del sector público. A todos los que siguen llorando en las redes por la pauta perdida les pregunto: ¿cuándo van a entender que la fiesta de la de ustedes se acabó y van a probar por primera vez con agarrar la pala?