Opinión
Infraestructura hospitalaria y gestión: el contraste entre la provincia y el déficit cero
Es indignante ver cómo algunos se rasgan las vestiduras ahora con el estado de los hospitales públicos, después de décadas de robarse la plata de la salud y la educación bajo el falso discurso de la solidaridad estatal. Nos dejaron una provincia fundida, con hospitales que parecen escenarios de película de terror, mientras los sindicalistas y los políticos se llenaban los bolsillos a costa de los impuestos del laburante.
Por suerte hoy tenemos un gobierno nacional que vino a ordenar las cuentas públicas, a cortar de raíz con el déficit fiscal y a terminar con la fiesta de los parásitos que vivían del Estado. Aunque a muchos les cueste entenderlo y sigan militando el pobrismo, la única salida seria es con equilibrio fiscal, motosierra al gasto político y una economía sana que nos devuelva la dignidad.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este modelo inviable de provincia ineficiente solo por un curro político? Ya es hora de que se hagan cargo del desastre que armaron durante décadas.