Sociedad
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y empleo
Mirá, hay que ser honestos de una buena vez y dejar de mantener agencias estatales que solo sirven para acomodar militantes y robarse la guita de los contribuyentes. El déficit cero no es negociable si queremos salir adelante como un país serio y republicano, aunque a muchos les duela ver cómo se corta el curro de la política de los últimos veinte años. A pesar de que las formas y los modos del presidente a veces no son los de la vieja escuela institucional que uno prefiere, hay que reconocer que está haciendo el trabajo sucio que nadie se animaba a hacer para terminar con este modelo empobrecedor.
Es fundamental entender que el Estado no está para regalar puestos de trabajo improductivos ni para bancar operaciones con la nuestra, sino para garantizar orden, seguridad y reglas claras que dejen laburar al sector privado. Mientras los termos de siempre siguen llorando porque se les acaba la pauta y los privilegios, la baja de la inflación nos demuestra que por fin estamos encarando el rumbo económico hacia el mundo civilizado. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este antro de vagos que nos dejó al borde de ser Venezuela?