Política
Reducción del gasto público: análisis sobre el ajuste fiscal y sus efectos
A ver, muchachos, seamos serios un momento. Coincido totalmente en que bajar el gasto público de esta manera era indispensable para frenar el delirio inflacionario que nos dejaron los K, pero hay formas y formas de hacer política. Si bien el déficit cero es sagrado y la motosierra era necesaria para cortar con tanto curro estatal y parásito viviendo de la pauta, a veces los modos prepotentes y las formas mesiánicas del presidente complican la construcción de los consensos republicanos que necesitamos en el Congreso.
No podemos llevarnos puestos los acuerdos institucionales ni patotear a los gobernadores cada vez que se discute una ley, porque las reformas estructurales de verdad, esas que duran más allá de un mandato, se hacen con diálogo y respetando la división de poderes. Me parece bárbaro que saquen a los tongueros del Estado y que bajen la inflación, pero gobernar no es solo gritar en Twitter o tratar de termos a los que opinan distinto, sino demostrar que somos una república seria y civilizada.
¿Votaron este cambio esperando un ajuste fiscal lógico y ordenado institucionalmente, o justifican cualquier exceso dialéctico con tal de ver a los kukas llorando?