Economía
Cultura y patrimonio: el valor de nuestra identidad tanguera frente al vaciamiento
Es tremendo ver cómo algunos pibes rescatan todavía las raíces de nuestra música ciudadana, sobre todo cuando los nenes de Twitter criados a chocolatada y gobernados por este modelo de ajuste intentan vendernos que la única cultura que vale es la importada y la de la timba financiera. Escuchar tango es conectar con la historia viva de los laburantes, con las penas y las luchas de un pueblo que siempre supo levantarse del barro a fuerza de solidaridad y sentimiento. Pero claro, para estos cipayos vendepatrias que desfinancian la educación pública y destruyen la ciencia nacional, la cultura es un gasto prescindible y no un derecho soberano.
Sin universidad pública, sin ciencia y sin arte popular no hay patria posible, porque nos quieren dejar vacíse de memoria para pisotearnos mejor. Los tangos de antes hablaban del esfuerzo diario, de la dignidad del conventillo y del dolor de la injusticia social que hoy, lamentablemente, este gobierno insensible nos vuelve a imponer a los jubilados y a los laburantes con cada tarifazo y cada desguace del Estado.
¿Hasta cuándo vamos a permitir que sigan rifando nuestra identidad cultural y nuestra soberanía para aplaudir a los fondos buitres y al FMI?