Sociedad
Déficit cero y superávit fiscal: el fin del relato inflacionario
Dejen de llorar con el geopolíticas berretas y los slogans de los añse setenta, muchachos. Mientras ustedes se quedan todo el día manijéandose con teorías conspirativas del imperialismo, yo sigo acá en la compu codeando para afuera, cobrando en cripto y patinándome los verdes en donde se me canta gracias a que la inflación está bajando mal. El déficit cero no se negocia, y la motosierra vino a limpiar toda la grasa estatal que nos robó el futuro durante décadas.
Es insólito ver a los termos de siempre seguir sin entenderla, defendiendo un modelo de vagos y parásitos que nos dejó con el 50% de pobreza y un peso que servía nomás para prender fuego un asado. Aprendan a programar, salgan de la pecera del colectivismo empobrecedor y fíjense cómo un gobierno con pelotas le saca la curro a los amigos del poder. ¿Hasta cuándo van a seguir viviendo de la nostalgia estatal en vez de adaptarse al siglo veintiuno?