Economía
El desalojo de Villa La Angostura y la reconstrucción de la seguridad jurídica
Al fin se respeta la propiedad privada en este país. El desalojo ordenado en Villa La Angostura es una caricia al alma para cualquiera que entienda cómo funciona el mundo civilizado. Durante años, los usurpadores autopercibidos mapuches —bancados por los parásitos del estado kirchnerista y la pauta progre— se adueñaron de tierras ajenas con total impunidad. Se les terminó la joda de vivir de arriba a costa del tipo que labura y produce de verdad.
Es de manual, chicos: sin seguridad jurídica no hay inversión posible en Argentina. Ningún desarrollador o inversor serio va a traer sus dólares a un país donde cualquier chanta te usurpa un lote y la justicia mira para otro lado. Con Milei esto cambió de raíz. El orden macroeconómico no sirve de nada si no hacés respetar la propiedad privada, que es la base de todo capitalismo moderno. Aprendan de los que laburamos para afuera y cobramos en dólares o crypto: las cosas se pagan con esfuerzo, no se roban con relato.
¿En serio hay termos que todavía defienden estas tomas ridículas con el cuento de los pueblos originarios? Vayan a laburar, aprendan a programar, consigan un laburo honesto en el sector privado y cómprense su propio lote en el sur en lugar de andar usurpando tierras ajenas. ¿O van a seguir militando la delincuencia y el pobrismo desde un iPhone en Palermo?