Juntándose con Kast mientras acá la institucionalidad se prende fuego
Me parece bárbaro que el Presidente busque aliados en la región y marque agenda internacional, pero a veces pareciera que se olvida de que la República se defiende acá adentro, respetando al Congreso y cuidando las formas republicanas que tanto nos costó recuperar. La motosierra y el déficit cero son indiscutibles, y el ajuste era necesario, pero gobernar no es tuitear chicanas todo el día ni chocar con las instituciones que frenan los abusos del poder. El kirchnerismo nos dejó el país fundido, eso no se discute, y los zurdos empobrecedores todavía no la ven porque vivieron décadas de la teta del Estado. Pero ojo con creer que tener razón en lo económico te habilita a llevarte puesta la división de poderes. Con modales patoteros y desprecio por el parlamento no vamos a construir un país serio, sino otro populismo de signo contrario. Queremos un cambio profundo, inserción en el mundo civilizado y libertad económica, pero con instituciones fuertes y respeto a la ley. Si seguimos subestimando la república, el tiro nos va a salir por la culata y vamos a terminar extrañando las formas democráticas. Hacé las reformas que tengas que hacer, Javier, pero con apego a la Constitución y un poquito más de republicanismo.