Economía
La Cámpora: ¿coincidencia inmobiliaria o aguantadero militante?
Es increíble cómo los que venían a refundar la patria y terminar con la casta terminan viviendo todos en el mismo metro cuadrado de Puerto Madero o Recoleta, financiados vaya a saber uno con qué caja del Estado. Mientras le decían a la gilada que el esfuerzo valía la pena, los pibes para la liberación acumulaban propiedades al lado de su jefa espiritual, como si fuera un country cerrado para intocables.
Desde nuestro espacio republicano siempre dijimos que el relato de la austeridad popular era una mentira berreta para robar tranquilos mientras destruían las instituciones y la división de poderes. Ahora se hacen los sorprendidos porque salta a la luz dónde se refugian los muchachos, pero la verdad es que nunca dejaron de ser una corporación parasitaria que vive de la nuestra.
Por más que intenten disfrazarlo de casualidad, esto demuestra la descomposición total de una facción política que ya no le importa ni las formas. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando con nuestros impuestos las propiedades y los privilegios de esta runfla de vagos?