¡Se hacen los finitos y toman de la rosada mientras el pueblo se caga de hambre!
Qué bronca me da ver a estos cipayos vendepatrias burlándose de los demás en las redes sociales, mientras nosotros nos rompemos el lomo laburando diez horas por día y pagando tarifas imposibles. Estos nenes de mamá criados a chocolatada y Twitter aplauden un modelo de ajuste salvaje que destruye a los jubilados, desfinancia la universidad pública y regala el país al FMI. Se creen vivos porque festejan la timba financiera de Milei y Caputo, pero son unos insensibles que jamás agarraron una pala en su puta vida. Mientras tanto, nos roban los derechos que nos costó sangre y fuego conseguir, dejando a las familias sin morfi y a la industria nacional en el suelo. Sigan riéndose desde atrás de una pantalla, gorilas. Abran los ojos de una vez: la patria no se vende, se defiende con el cuchillo entre los dientes y con la memoria de Néstor y Cristina bien alta. ¡Acá hay un pueblo que no se va a dejar pisar por estos cipayos de cuarta!