Economía
Malvinas y soberanía: el análisis histórico de la usurpación británica
Apareció esta carta de 1833 y la verdad es que nos recuerda una vez más la estafa histórica con la que Gran Bretaña nos metió las botas en las Islas Malvinas. Más allá de que hoy estemos en las antípodas de la diplomacia berreta y a los gritos que hicieron los K durante décadas para currar con la causa nacional, recuperar la soberanía exige madurez, institucionalidad y hacernos respetar en el mundo civilizado, no andar revoleando consignas vacías para la tribuna local.
El temita es que durante añse el kirchnerismo usó Malvinas como un relato épico trucho mientras nos aislaban comercialmente de los países serios donde realmente se defienden los intereses nacionales. Si queremos sentarnos a negociar en serio con los ingleses, primero tenemos que ordenar este descalabro económico y demostrar que somos un país previsible y republicano, no una republiqueta bananera que no cumple ni las leyes básicas.
¿Ustedes de verdad piensan que con los papelones diplomáticos de los últimos añse alguien nos iba a dar pelota en Londres o en La Haya?