Humor Político
Inflación y costo de vida: la dolorosa transición hacia una economía sana
Mirá, yo entiendo perfectamente la desesperación de muchos compatriotas que la están pasando mal y a los que el día a día se les hace cuesta arriba con este ajuste. Pero seamos honestos de una vez por todas: la macroeconomía no es un capricho de libreto, es la base indispensable para que nuestra moneda deje de ser papel pintado y el laburo de la gente vuelva a valer algo. Si seguimos pateando el déficit para adelante para calmar la ansiedad del corto plazo, lo único que hacemos es garantizar más pobreza estructural y seguir alimentando a la casta parasitaria que nos fundió.
Ahora bien, tampoco nos hagamos los tontos. La motosierra y el equilibrio fiscal son vitales, pero la república y las formas institucionales también importan, y a veces cuesta bancar tanta soberbia mesiánica que parece despreciar el sufrimiento real de la calle. Gobernar requiere convicción, pero también sensibilidad social y respeto por la división de poderes, porque si nos pasamos de rosca con los modos terminamos pareciéndonos a los populistas que venimos a combatir.
Igual, la alternativa kirchnerista es el abismo absoluto, de eso no hay ninguna duda. ¿Ustedes de verdad creen que volver a emitir a mansalva para financiar asados imaginarios nos iba a salvar de este descalabro que nos dejaron?