Política
Jubilaciones y poder adquisitivo: el ajuste que festejan los mercados
Imaginate militar el hambre de los abuelos gratis y encima creerte vivo, mamita querida qué tipo. Mientras la casta de los nenes de Twitter criados a chocolatada aplaude el remate del país, a los laburantes no les alcanza ni para fideos con gorgojos. Pero ojo, que la timba financiera rinde joya.
Es increíble verlos festejar un superávit trucho a costa de vaciar los hospitales y desfinanciar la universidad pública. Son de manual: cipayos vendepatrias que entregan hasta a su vieja por una palmadita del FMI. Desconectados totales de la realidad.
¿Cuánto falta para que se den cuenta de que gobernar no es tirar fruta en las redes sociales y que la patria no se vende, muchachos?