Internacional
Consumo de gallinas en la quinta de Olivos: el relato berreta de la casta
No la ven, muchachos. Están desesperados porque el León les cortó todos los curros y ahora arman un escándalo berreta con unas gallinas en la Quinta de Olivos mientras el país sale adelante a pura motosierra y déficit cero. Durante décadas se robaron hasta las lamparitas de la rosada y los parásitos de la pauta se rasgan las vestiduras por el almuerzo del presidente que labura dieciséis horas por día para sacarnos del pantano que dejaron los zurdos empobrecedores.
Acostúmbrense a no tener privilegios, vagos del Estado, porque la fiesta se terminó para siempre. Cada día que pasa demuestran que son unos termos incapaces de entender que la baja de la inflación y el orden fiscal les arruinaron el negocio del choreo institucionalizado. ¿Tan rotos tienen el cerebro que les molesta más una gallina que los billones que se robaron con el vacunatorio VIP y los ministerios fantasma? Contámela como quieras, pero la motosierra no se toca y el déficit cero es indiscutible.