Economía
Salud mental y gestión provincial: prioridades desvirtuadas en territorio bonaerense
Es indignante ver cómo gastan recursos públicos en anuncios marketineros mientras la provincia de Buenos Aires es un baño de sangre en materia de inseguridad. Kicillof ahora descubre que hay problemas graves de salud mental, pero se olvida olímpicamente de que la gente se muere todos los días en las esquinas por la desidia policial y el narco que dejaron crecer durante décadas. En lugar de armar estructuras inútiles para militarizar la estadística con relato, tendrían que ponerse a laburar en serio para que los bonaerenses puedan salir a la calle sin que los maten para robarles las zapatillas.
Lo peor de todo es que pretenden dar clases de sensibilidad social los mismos que dejaron el conurbano convertido en una villa miseria gigante, con hospitales sin gas ni gasas y escuelas donde los chicos no saben leer. Toda esta puesta en escena forma parte del manual kirchnerista de echarle la culpa a la realidad en vez de hacerse cargo del desastre administrativo que armaron. ¿Hasta cuándo van a seguir usando el Estado como agencia de publicidad mientras la provincia se cae a pedazos?